martes, 10 de julio de 2012

La experiencia budista


Recuerdo la primera vez que leí algo relativo al budismo siendo muy joven. Era una cita del Buda que decía “El origen de todo sufrimiento está en el egoísmo”. Aquello fue un verdadero golpe porque pensé: “encima de tener la desgracia de estar sufriendo, resulta que la culpa es de uno mismo.” (Como se ve, el 'ego' defendía su posición de inocencia)

En realidad no se trata de culpabilidad, sino de la causa. Esa búsqueda de la causa fue lo que llevó a un joven príncipe de un reino de la India a dejar su vida en búsqueda de una respuesta, hace dos mil quinientos años. Entendió que su cómoda existencia era en realidad algo que terminaría perdiéndose. Aparecerían la enfermedad, el envejecimiento y finalmente la muerte. Así fue como Siddharta Gautama se convirtió en un asceta, un filósofo errante. Tras un periodo de varios años, habiendo pasado grandes penalidades y mortificaciones a la vez de duras prácticas yóguicas, alcanzó el entendimiento de la Vía Media, y realizó su completo despertar. Entonces pasó a ser llamado el Buda, el que ha despertado, el que se ha iluminado.

Fue entonces cuando alcanzó la gran revelación que él mostró como las Cuatro Nobles Verdades, Ariya - Sacca:
Primera Noble Verdad: El sufrimiento, dukkha, existe en el mundo. Nacer es sufrimiento, morir es sufrimiento y vivir implica también sufrimiento.

Segunda Noble Verdad: El sufrimiento tiene una causa y ésta se basa en el apego, el odio y la ignorancia.

Tercera Noble Verdad: Se puede alcanzar el estado de liberación del sufrimiento, no-sufrimiento o Nirodha, liberando así la mente de los deseos y circunstancias que le impiden alcanzar la verdadera paz.

Cuarta Noble Verdad: El camino práctico para liberar a la mente del sufrimiento, conocido como el Noble Óctuple Sendero, Ariya – Magga.

Aquí se encuentra el corazón de la enseñanza del Buda, cuyo testimonio ha llegado hasta nosotros gracias al conjunto de personas que mantuvieron su legado y lo transmitieron a las siguientes generaciones, la Sangha.

Con el paso de los siglos se han incorporado diversos elementos a la tradición budista dando lugar a las numerosas sectas. Sin embargo el interior está en la enseñanza sobre el sufrimiento y el no-sufrimiento. Es por ello que se discute a menudo sobre si el budismo es una religión o es una filosofía, o incluso si es una psicología primitiva. En realidad este debate no sirve para mucho, porque ante todo es un camino de práctica, de sabiduría en acción y no tanto el conocimiento intelectual (que en numerosas ocasiones genera hermosas prisiones a las cuales la mente se apega). En el día de hoy aconsejamos de igual modo que el Buda habló a los kalamas diciéndoles que no aceptaran lo que les estaba exponiendo sin más, sino que lo pusieran en práctica y entonces, si vieran que era bueno para ellos, lo aceptaran.

Las enseñanzas del Buda no pretenden ser la única “verdad” del universo, ni someter a otros credos por considerarlos inferiores o indignos de alcanzar la sabiduría. El Buda Shakyamuni (el sabio, muni, de la tribu de los Shakya), Siddharta Gautama, fue un revolucionario al proclamar, en el rígido sistema de castas hindú, que todos los hombres somos iguales sin importar dónde nazcamos: todos tenemos la sangre roja y las lágrimas saladas. Él predicó acerca del sufrimiento y del no-sufrimiento y esta debe ser nuestra brújula cuando nos acerquemos a los textos, los sutras, que reflejaron su doctrina.

Si quieren saber más sobre la vida del Buda histórico les dejo el siguiente enlace, cortesía de ACHARIA:

Y sobre una visión general de los fundamentos del budismo, también por cortesía de ACHARIA:

¡Que todos los seres alcancen el no-sufrimiento!

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